domingo, 12 de mayo de 2013

TURBADO.




Era de madrugada, no encendí la luz y me senté en mi sillón preferido.

Apoye la taza de café en la mesa y encendí un cigarrillo. Solo se escuchaban el tic tac de los relojes, el silencio es el mejor compañero muchas veces.
Estaba pasando por un momento diferente en mi vida, sin tener grandes problemas, había algo que no me dejaba disfrutar en plenitud, necesitaba poner las ideas en orden y atajar aquello.
Los pensamientos iban pasando por mi mente, los fui ordenando después de analizarlos, parecía  un bibliotecario que fuera colocando cuidadosamente cada tomo.  Me movía solamente para coger la taza o apagar el cigarro.
Los aspectos fundamentales los tenía claro, mujer, familia, trabajo……entonces ¿qué es lo que me tenía turbado?
A través de las rendijas de la persiana se clareaban las primeras luces del día, la tranquilidad seguía inalterable ya que era día festivo, no sabía los cigarrillos que llevaba, pero sí que era momento de rellenar la taza de café, el cuerpo me pedía más de aquel maravilloso néctar.
Una vez rellenada la taza y de vuelta en mi sillón, aferrado con las dos manos a ella y como buscando su calor, comencé otra vez a escrutar cada aspecto de mi vida, tenía que dar con ello.
Me sentía desconcertado, si fuera una cosa importante sabría lo que era y si no tiene importancia porque me tiene en este estado y queda otra posibilidad, que no lo quiera ver, que eso sería lo más grave, no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Ya se oiga el trino de algún pájaro, el motor de un coche, empecé a distinguir con alguna claridad los objetos del salón, el mundo de la luz se estaba apoderando de la oscuridad y yo todavía sin dar con ello.
Levante la vista y vi como se recortaba la silueta de mi mujer al contraluz,  estaba de pie observándome, aquella visión me trasmitió paz. Se acerco muy despacio hacia mí y sin decir nada se acurruco en mi regazo, desapareció de mi toda inquietud. ©Fer

1 comentario:

Musa dijo...

Sinceramente, precioso!
Consigues atrapar al lector y hacerlo partícipe de tu relato.
Llegue a percibir esa paz.
Felicidades!